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Crónicas

Praga

Autor: Manuel Eaparcia Montoya

Mi destino para hacer de Erasmus el último curso de licenciado en Empresariales fue Praga. Tuve suerte porque nadie pidió ese destino, ya que no le interesaba mucho a la gente, que prefería otras ciudades.

Desde la facultad me tramitaron todos los papeles, e incluso los vuelos y el alojamiento en una residencia de estudiantes, que luego fue una maravilla, sobre todo por los compañeros de habitación.

Yo me fui en octubre, al inicio de las clases, y lo primero que hice fue comprar ropa, ya que hacía un frío impresionante. Es muy diferente al de España, ya que "penetra hasta en los huesos", jeje. Lo cierto es que la ciudad es preciosa con sus canales y monumentos, aunque es una ciudad más pequeña que Madrid (un millón de habitantes, más o menos). Tiene un ambiente muy bueno, con mucha fiesta por la noche, muy diferente a otras capitales como París o Londres donde a las 10 de la noche todo el mundo está durmiendo. Aquí es diferente, no ves ni a un alma por la calle, pero cuando entras a un pub típico de cerveza checa, lo encuentras repleto de gente.

Las clases eran también muy diferentes a como son en España, ya que no hacen exámenes sino que todo se realiza mediante trabajos continuos. Menos mal también que las clases eran en inglés porque me costó adaptarme a la vida cotidiana con el idioma.

La vida en Praga es de un nivel medio, como en España. Hay sitios muy caros y luego muy baratos, depende por donde vayas y si vas dando la idea de que eres extranjero entonces se aprovechan. Como muy bien me ocurrió cuando fui a comprar ropa. Ponían en la etiqueta un precio y antes de que me dijesen el precio cortaban la etiqueta y me decían otro más caro, pero esto no fue una vez, sino en varias ocasiones. Allí la moda es muy glaciar en invierno, aunque puedes vestir muy al estilo de Zara.

La experiencia me fue muy bien, aprobando todas las asignaturas y viviendo una experiencia muy buena con mis compañeros de residencia, donde disfrutábamos en todo momento de la estancia.

Yo recomiendo este destino porque es una maravilla.

Praga

Autora: Silvia

Que nadie esté asustado de pedir la beca Erasmus a la Republica Checa. Sí, he de confesar que antes de irme estaba asustada ya que me iba yo sola, pero ha sido la mejor experiencia que he tenido hasta el momento.

Los checos lo tienen todo muy bien organizado por el club ISC (Internacional Students Club). Para empezar, allí tienen implantado el programa Buddy, que se trata de asignar un estudiante checo a cada estudiante extranjero con el fin de orientarle y ayudarle en todo los primeros días y siempre que lo necesite durante el curso. Tu buddy contacta contigo vía email un mes y medio antes de que llegues, normalmente hablan tu idioma e inglés con un nivel bastante avanzado. Cuando llegas al aeropuerto, él está allí esperándote para recogerte y llevarte a casa (una pasada porque si no ya me contarás tú en Chequia que no puedes leer ni los carteles que hay por la calle). Al día siguiente te lleva a la Oficina de Relaciones Internacionales, te ayuda a registrarte y después te lleva a dar una vuelta por la ciudad.

En cuanto a las residencias, los checos te dejan elegir y ellos la reservan para ti, con lo cual desde que llegas hasta que te vas no tienes q preocuparte por donde vas a vivir.

Tu buddy te informará a partir del día que es conveniente que estés allí para empezar lo que ellos llama la Orientation Week. Es imprescindible no faltar esa semana. Es allí donde conoces a todos los demás Erasmus, a todos los buddys y a todos los de la Oficina de Relaciones Internacionales. Es necesario conocerlos y llevarse bien con todos ellos ya que estas en un país que si te sales del campus universitario de Praga, nadie sabe hablar inglés y todo esta en checo. Por lo tanto, necesitarás ayuda constante de ellos los primeros días. Organizan una reunión de bienvenida, una cena para todos con fiesta después. El buen rollo se huele desde el primer día.

A la semana siguiente empiezan las clases, todos los profesores hablan inglés y se les entiende perfectamente. Son muy amables y están siempre dispuestos a poner las cosas fáciles. Tienen una biblioteca donde los libros de las asignaturas los prestan nuevos a estrenar y seis meses sin renovar. Eso sí, no te pongas a hablar en la biblioteca por que la bibliotecaria te empezara a chillar en checo. Creo que es la única de todo el campus que no habla inglés.

Para comer existen varios comedores en el campus. La comida es puramente checa, cuesta habituarse a ella, pero es muy barata y te ahorras de cocinar. El desayuno es increíble, merece la pena bajar, desayunar y volver a la cama.

Los checos, la verdad, son gente muy rara. Solo los que pertenecen al Club ISC te hablarán y te saludarán. No esperes hacerte amigos de otros checos que nos sean los buddys. Tampoco te hacen falta para nada porque entre todos los Erasmus, la mayoría americanos, finlandeses, italianos, griegos, franceses, unos pocos alemanes y rusos, ya se forma una buena comunidad de la que es difícil salir. También hay muchos estudiantes latinoamericanos, que aunque no son Erasmus se juntan con nosotros.

No esperes que te traten bien en ninguna tienda ni en ningún restaurante. Para ellos si no sabes hablar checo eres un turista y allí los odian a muerte. Que tampoco te sorprenda o te siente mal llevarte de vez en cuando un grito, un empujón o un codazo.

En cuanto al tiempo, hace mucho mucho frío en invierno (no sube de cero grados) y nieva y llueve muy a menudo. Allí se hace de noche a las cuatro de la tarde. Imprescindible bufanda, guantes, orejeras y gorro.

De la ciudad, no voy a decir mucho porque podría pasarme siglos escribiendo. Tan solo deciros que es como un cuento princesas y castillos, con todas las calles empedradas. Os la dejo para que la descubráis vosotros. Además, como es una capital hay de todo: museos, teatros, galerías y exposiciones diarias, discotecas que abren a diario, millones de tiendas, mercadillos y sitios que visitar. Siempre hay algo que hacer.

Para moverte por allí se utiliza el metro básicamente, y de vez en cuando el tranvía. Recomiendo el tranvía número dos para los primeros días porque te hace una visita turística por los mejores sitios de la ciudad. La primera semana tu buddy te ayudará a sacarte el bono de transporte de estudiante, con el cual puedes utilizar todos, absolutamente todos, los autobuses, metros y tranvías de Praga tantas veces como quieras y es muy barato.

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